En la producción de monedas se requiere una fuerte presión de 35 a 200 toneladas para que la troquel superior transfiera los elementos de diseño a la moneda. La presión necesaria varía según la denominación de la moneda, la aleación utilizada en su producción y si se destina a circulación o pruebas. Antes de la producción, se realiza una serie de golpes de ajuste para decidir qué tonelaje se utilizará para el ciclo de producción y obtener el rendimiento máximo de los troqueles. Este golpe único se conoce como “acuñación de ajuste del troquel”.